Clases

Dicen que enseñar es aprender por segunda vez y compruebo que es así. Es por eso que me interesa la pedagogía como experimento.  Como el ejercicio de dar y recibir permanente, éste es el mayor acto de generosidad. Tal vez por ver a mi padre enseñar por tantos años, siento que es  algo que lo llevo en mí con alegría y naturalidad.

Mis clases tienen principio, nudo y fin.

Enseño a mis alumnos a respirar, a encontrar el equilibrio, a ser conscientes y amigos de su cuerpo. A trabajar la paciencia y a valorar la transición mucho más que al resultado (difícil para los tiempos que corren, no?)

Teatro

Desde el TEATRO me interesa trabajar con la técnica de IMPRO. Despertar el juego creativo de las personas es algo que me genera mucha felicidad.

Porque todos lo tenemos, actores o no, la premisa en el  taller es divertirse y jugar, como en el deporte, como cuando éramos chicos. Trabajamos en grupo y es una actividad para explorar en cualquier grupo humano. La aceptación de la propuesta del otro es la regla más importante y el inicio a un mundo nuevo que juntos se va creando a cada instante.

Flamenco

Muchos conocidos, amigos de mis amigos me incentivaban a que diera clases de flamenco, dada mi pasión y mi difusión permanente de la música, los shows, las visitas y cualquier instancia vinculada a este baile y sus raíces.

Consideré que después de aprender este arte por casi diez años era hora de entregar y devolver lo aprendido. Abrí mi primer taller a mitad del 2009. Para curiosos del sonido y del compás gitano pero fundamentalmente para buscadores de nuevas vibraciones.

El flamenco es un inicio. Un disparador, una experiencia mágica, misteriosa, teatral, extrovertida y de mucha profundidad por las emociones intensas que lleva.

Si te divierte o sentís curiosidad por alguna de las dos propuestas, escribime y quedamos en contacto.
clases@laurazcurra.com.ar